Tras años de cierres, reaperturas provisionales y soluciones temporales, la comunidad musulmana reclama medidas estables que garanticen enterramientos dignos conforme a su fe.
Las asociaciones subrayan que no se trata de privilegios, sino de igualdad de derechos. Disponer de cementerios musulmanes adecuados es una necesidad real para una comunidad que forma parte activa de la sociedad española.
El caso de Griñón se ha convertido en un símbolo de una reivindicación más amplia: el reconocimiento efectivo de la diversidad religiosa también en la muerte.

