En España, varias comunidades autónomas siguen sin disponer de cementerios musulmanes adecuados, una situación que afecta directamente al derecho de miles de personas a ser enterradas conforme a sus creencias religiosas.
Según los datos de la Unión de Comunidades Islámicas de España, comunidades como Galicia, Cantabria, Extremadura y Castilla-La Mancha no cuentan con un cementerio musulmán operativo. En total, existen 42 cementerios repartidos en 27 provincias, una cifra claramente insuficiente para atender a una población musulmana que supera los 2,3 millones de personas en todo el país.
Esta carencia obliga a muchas familias a trasladar a sus seres queridos a otras comunidades o incluso a otros países, dificultando el duelo y generando una carga emocional y económica adicional. Poder recibir sepultura acorde a las creencias religiosas no es un privilegio, sino un derecho reconocido.
Las comunidades musulmanas reclaman el acceso al espacio público, como son los cementerios municipales, y solicitan soluciones adaptadas a sus ritos funerarios, como la inhumación directa en tierra y la orientación del cuerpo hacia La Meca.

