La falta de cementerios musulmanes en España es una realidad que se arrastra desde hace décadas. A pesar del crecimiento de la comunidad musulmana, las infraestructuras funerarias no han evolucionado al mismo ritmo.
Esta situación genera desigualdad y vulnera derechos fundamentales reconocidos por la Constitución, como la libertad religiosa y la dignidad de la persona.
Las comunidades musulmanas continúan reclamando soluciones estructurales, diálogo institucional y voluntad política para garantizar un derecho básico: despedir a sus seres queridos conforme a su fe.

