La Comunidad de Madrid atraviesa una situación crítica en relación con los enterramientos musulmanes. El único cementerio municipal habilitado para este rito, situado en el municipio de Griñón, ha llegado a su límite de capacidad.
Durante años, las familias musulmanas pudieron enterrar allí a sus seres queridos conforme al rito islámico, pero el colapso del cementerio ha dejado a miles de personas sin alternativas cercanas. Actualmente, no existe ningún otro espacio habilitado en la región que permita enterramientos musulmanes completos.
Esta situación obliga a muchas familias a recurrir a la repatriación de los fallecidos a sus países de origen o a buscar cementerios situados a cientos de kilómetros, lo que incrementa el sufrimiento en un momento ya especialmente doloroso.

